America, Argentina
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    Ante el recrudecimiento de la pandemia moral

    Carta Abierta del Grupo de Curas en la Opción por los Pobres

    Acabamos de comenzar el año 2021 en medio de una situación sanitaria, con sus consecuencias sociales y económicas, que exige de todas y todos nosotros «poner el hombro» y hacerle frente solidariamente. La pandemia de Covid-19 recrudece en el mundo entero y exige fuertes medidas que permitan atravesarla de la mejor manera posible hasta tanto pueda ser controlada.

    Por eso no podemos dejar de asistir azorados al recrudecimiento de otra pandemia: la «pandemia moral» de quienes parecen empeñados en «poner palos en las ruedas» e impedir que los seres humanos podamos unirnos para enfrentar una crisis que, de una u otra manera, nos afecta a todos. Intereses políticos, intereses económicos, intereses de poder que tratan de sacar tajada de la desgracia de todas y todos a costa del bien común. Nuestra Patria no es la excepción, ni lo somos quienes habitamos este bendito suelo.

    Por el contrario, en estas semanas en las que la curva de contagios ha aumentado notoriamente, asistimos al recrudecimiento de un carnaval de inmoralidad que se manifiesta en falsas noticias, «conspiracionismos» varios que pretenden disfrazarse de ciencia, oposición a cualquier medida que tomen las autoridades elegidas por el voto del pueblo, oposición por oposición, en definitiva.

    La inundación de los medios hegemónicos con informaciones falsas respecto de la vacunación, la incitación a la aglomeración, la calificación de cualquier medida que pueda restringir la circulación del virus como restricción de las libertades individuales (¿terminarán diciendo que disparar un arma contra otra persona es un ejercicio de la libertad individual?), parecen la réplica multiplicada por miles de la inveterada costumbre de ciertos sectores de hacer política «tirando muertos sobre la mesa».

    Sectores económicos, que no han dejado de hacer pingües ganancias durante este tiempo en que la gran mayoría de la población ha asumido enormes dificultades económicas en beneficio del cuidado mutuo, manifiestan su insensibilidad social pretendiendo no reducir sus ganancias un mínimo porcentaje en beneficio de toda la sociedad. Empresas prestadoras de servicios, hoy indispensables, aumentan sus tarifas más allá de lo permitido, «por si pasa». Una pequeñísima pero poderosa minoría cartelizada ―los «dueños de la tierra» que se autodenominan «el campo»― se niega a ceder una mínima ganancia (que no pueden llamar pérdida), aún poniendo en peligro el derecho a una alimentación digna de todos y en especial de los más vulnerados por esta crisis, extorsionando a la sociedad entera con la amenaza de un lockout convocado para la semana que entra por el solo hecho de que se les pide que por dos meses contengan su avaricia..

    Podríamos enumerar más carrozas de este carnaval inmoral. Como cristianos, nos asusta y nos avergüenza que muchos de los que lo conducen digan profesar nuestra fe. Evidentemente no creemos en el mismo Cristo en quien dicen creer. Acabamos de celebrar la memoria de Aquél que siendo rico, se hizo pobre por nosotros, de Aquél que «se vació de si mismo asumiendo la condición de siervo» (Flp 2,7), el que nació en un humilde pesebre para ser, desde ese pesebre, Luz de las Naciones. No podemos dejar de intentar un llamado a la solidaridad, no podemos dejar de creer que pueden convertirse al Evangelio del Nazareno. O, por lo menos, que recuperen la sensatez y la responsabilidad social. Y no podemos sino llamar a todos y todas a no dejarse engañar por la maldad.

    Grupo de Curas en la Opción por los Pobres
    9 de Enero de 2021

    (736)

    Mensaje de Navidad 2020

     

    «El Ángel del Señor dijo a los pastores:“No teman… encontrarán un niño recién nacido envuelto en pañales”» (cf. Lc 2,10-12)

     

    Los pastores son el símbolo evangélico de los más pobres del pueblo. Allí encuentra Dios corazones dispuestos a recibir la Buena Noticia del Reino que se hace Navidad, nacimiento de Dios entre nosotros y nosotras. Son los pobres los que reconocen esta iniciativa divina, lejos de los palacios y del poder. Una vez más el nacimiento de la esperanza que es Jesús, Buena Noticia para los pobres, sólo podrá ser reconocido por los pastores de hoy.

    Es fin de año y un cierto balance se impone. Hemos transitado un año difícil con la inesperada pandemia del coronavirus (luego de la epidemia neoliberal 2015-2019). Año «raro» para la vida de nuestras comunidades. Con mucho dolor, hasta se nos hizo difícil despedir a los que morían: personas cercanas ―familiares, amigas y amigos― y personas importantes y significativas para la vida de nuestro pueblo.

    Una mención especial entre estas pérdidas la merece la reciente despedida de Diego Maradona. Nos recordó la «intuición de los pastores», la intuición del pueblo y de los pobres.. El «pueblo» constituye ese sustrato multitudinario que excede toda organización y trasciende toda representación. Como aquel 17 de octubre de 1945, fuimos testigos de un «aluvión» que se intentó «organizar». Pero el pueblo y los pobres son inasibles. Ellos reconocen quiénes los aman y los acompañan, más allá de toda organización. Diego es de ellos y de ellas, pobres de la tierra. Quienes anhelamos acompañar y servir al pueblo, más aún ser sencillamente parte del pueblo, debemos tomar nota.

    Esta pandemia deja al descubierto las expresiones más generosas y las actitudes más mezquinas del corazón humano. Y reveló sin más la extrema desigualdad en que vive nuestra Patria (El 34,9% de los hogares y el 44,2% de las personas se encuentran por debajo de la línea de la pobreza al cierre del tercer trimestre del año, según el Observatorio Social de la UCA). Desigualdad que no inventó el coronavirus. Injusticia social que crece al ritmo de la concentración obscena de la riqueza en cada vez menos manos.

    Nos pareció importante que un gobierno popular buscara diversas maneras de asistir a todos los sectores, pero especialmente a los más desprotegidos con planes en dinero y alimentos. El proyecto hecho ley del «aporte extraordinario a las grandes fortunas» fue una iniciativa que encontró la resistencia de los mismos de siempre: los ricos que cuestionó Jesús. Los que acumulan sus impúdicas fortunas de espaldas al hambre del pueblo. Anhelamos no sólo el pan en la mesa, sino el trabajo digno para conseguir este pan. Anhelamos mayor justicia social.

    También reconocemos desde el gobierno un enorme esfuerzo por la salud de nuestro pueblo. Nos conmovieron los agentes de la salud pública y privada que arriesgaron su vida en un servicio sin descanso (pese a todas las operaciones «anticuarentena»). Nuestro pueblo sencillo buscó cuidarse y cuidar. Y la solidaridad brilló más que la mezquindad en los barrios, los comedores y en las distintas iniciativas por acompañar la vida en los peores momentos. Más aún que las inmorales operaciones promovidas por los poderes fácticos desde los medios hegemónicos que, silenciando la devastación que dejó el gobierno cambiemita y poniendo incluso en riesgo la salud de nuestro pueblo, procuraron obstaculizar todas y cada una de las medidas con las que el gobierno nacional se esforzó por enfrentar las consecuencias sanitarias, sociales y económicas de la pandemia.

    A esas operaciones respondemos con palabras del Papa Francisco: «El engaño del “todo está mal” es respondido con un “nadie puede arreglarlo”, “¿qué puedo hacer yo?”. De esta manera, se nutre el desencanto y la desesperanza, y eso no alienta un espíritu de solidaridad y de generosidad. Hundir a un pueblo en el desaliento es el cierre de un círculo perverso perfecto: así obra la dictadura invisible de los verdaderos intereses ocultos, que se adueñaron de los recursos y de la capacidad de opinar y pensar.» (Fratelli tuti, n° 75).

    La renegociación de la deuda con los acreedores privados y con el FMI exigió de una destreza especial. Siempre estará en juego no sólo atender a las exigencias de los que piden esfuerzos de pagos y ajustes desde «afuera»; sino del pueblo que pide una vida digna aquí «adentro».

    El tema del «acceso a la tierra y la vivienda digna» se hizo patente en la toma de Guernica (Pcia.de Buenos Aires). «Tierra, Techo y Trabajo» para todos y todas debe seguir siendo la consigna. Exige decisión política y proyectos concretos que no se resuelvan en escritorios sino que se construyan con las familias que esperan una vida más digna. Las familias pobres, como la de Jesús, no encuentran más lugar que la de marginales pesebres donde esperar la vida (cf. Lc 2,7).

    Son muchas los desafíos que tenemos todavía como sociedad. Es preciso un esfuerzo urgente para comenzar a resolver la brecha de la desigualdad. El cuidado de la tierra ante la amenaza de negocios voraces que envenenan el suelo, el agua y a la misma población, consumen los recursos naturales o incendian si se cree necesario para acrecentar el lucro, exige políticas severas y estrictas.

    Sigue pendiente la necesaria reforma judicial que no sólo termine con el lawfare o «guerra judicial», sino que dé forma a un sistema judicial que tenga como objetivo proteger la vida y los derechos de los más débiles y vulnerados, más que los intereses de los poderosos. Seguimos esperando la libertad de los presos políticos y expresamos aquí nuestra renovada solidaridad con Milagro Sala y con todos aquéllos y aquéllas que siguen presos y presas. Necesitamos contar definitivamente con fuerzas armadas y de seguridad que cuiden del pueblo y no conformen una amenaza latente: la violencia policial se ha mostrado «selectiva» en repetidas ocasiones reprimiendo violentamente a los sectores populares.

    Es preciso y urgente también desarmar la violencia de género: este año hemos sido testigos de un notable aumento de femicidios y crímenes de odio contra las minorías sexuales. Es responsabilidad de todos nosotros terminar con toda forma de racismo y xenofobia, encontrar formas de discusión que superen posturas binarias frente a los debates siempre complejos: celestes/verdes, vida/muerte, pro/anti); lograr proyectos a mediano y largo plazo que den continuidad a la esperanza de nuestro pueblo y especialmente de los pobres.

    El balance de fin de año es, para nosotros, un ejercicio creyente: creemos que la vida y el amor es más fuerte que toda forma de muerte. Y, en el servicio a nuestro pueblo, queremos con él reconocer la esperanza de la Vida que se hace Niño en el pesebre. ¡Feliz Navidad!

     

    Grupo de Curas en la Opción por los Pobres
    4 de Diciembre de 2020

     

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Categoría padre: ROOT

Escenarios de la Iglesia

Viabilidad histórica y congruencia evangélica

João Batista Libanio

Ed. Dabar, México 2000

 

Introducción

Análisis de coyuntura

Modelo

Escenario

 

Escenario de una Iglesia de la institución

Descripción

Plausibilidad del escenario

 

Escenario de una Iglesia carismática

Descripción

Plausibilidad del escenario

 

Escenario de una Iglesia de la predicación

Descripción

Plausibilidad del escenario

 

Escenario de una Iglesia de la praxis liberadora

Descripción

Plausibilidad del escenario

 

Conclusión

 ------------------

Introducción

 Análisis de coyuntura: se enfoca fundamentalmente al momento actual y recurre al pasado en la medida en que en él se encuentran explicaciones de la situación presente; trata de entender cómo se encuentra en determinado momento la estructura fundamental de un cuerpo social, en este caso la Iglesia.

 

Modelo: se escoge un eje central y en torno a él se organizan los elementos principales del cuerpo social; capta la estructura básica y la distingue de los otros elementos; ofrece un instrumental teórico para entender lo que sucede; colabora en la comprensión de la realidad, la simplifica para interpretarla mejor. Funciona como hipótesis de trabajo. Sus límites son también evidentes.

 

Escenario: se orienta más a las prospectivas que al momento presente. Es claro que el futuro será plausible en la medida en que el presente lo avale. Procura describir con objetividad tanto el comportamiento de las fuerzas dominantes como la reacción previsible de las otras fuerzas sociales. En un segundo momento ofrece elementos críticos de su viabilidad histórica y de su congruencia evangélica. Un escenario no se escoge. Se impone. Se tiene que vivir dentro de él. Los análisis ayudan a elaborar las estrategias de resistencia, en el caso de que triunfe un escenario adverso, o a organizar a las propias fuerzas victoriosas.

 

Escenario de una Iglesia de la institución

 Descripción:

Algunas características generales

“Predominará la tradición romana del segundo milenio de la Iglesia, excluyendo el pequeño lapso de tiempo en torno al Concilio Vaticano II. Predominará la tradición garantizada por la autoridad.” (9).

Referencia histórica.

Elementos internos de la Iglesia

La teología

La exégesis

La catequesis

La liturgia

Los movimientos laicales

Los movimientos y las CEBs

“Cristianos de presencia” y “cristianos de mediación”

La jerarquía episcopal

El clero del altar

El clericalismo

Los seminarios

Crecimiento del número de seminaristas

La vida religiosa

Las vocaciones

Cuestiones éticas

La iglesia del silencio

Las CEBs

Exodo y retorno

Relación con el mundo exterior

El ecumenismo

El diálogo interreligioso

Privatización de la religión

El estado laico y neutro

Convivencia pacífica con el sistema

Apoyo al sistema

Los pobres

La batalla cultural

El desafío de los medios

Enfrentamiento del fenómeno religioso

Plausibilidad del escenario

Positiva

Sintonía con la modernidad

Tradición longeva

Reacción ante las postmodernidad

Negativa

A contracorriente de la modernidad

El peso de la conciencia democrática

La influencia de la postmodernidad

Evaluación teológica

 

 

Escenario de una Iglesia carismática

Descripción

Características generales: “Pasaremos a un escenario casi opuesto. En lugar de la institución, triunfará el carisma. En lugar de la ley objetiva, la subjetividad. En vez del clima controlado por las normas litúrgicas, la exuberancia de la emoción. Será el escenario en el que dominará el clima religioso”. (51).

El fenómeno religioso

Resistencia de la Iglesia institucional

De la religión perdida a lo religioso omnipresente

Crisis de la militancia

Mística y subjetividad

Militancia y subjetividad

Acentuación del fenómeno religioso

Elementos internos de la Iglesia

La lectura de la Escritura

La teología

La catequesis

La liturgia

Los movimientos de espiritualidad

Referencia histórica

El laico y la espiritualidad

La disciplina canónica

La vida religiosa

La moral

Relación con el mundo exterior

El ecumenismo

El diálogo interreligioso

Poco interés en el mundo

Los pobres

El mundo de la publicidad

Valoración del clima religioso

Plausibilidad del escenario

Positivo

Clima religioso favorable

Negativo

Conflicto con la tecnociencia

Problema con la Iglesia institucional

Ambigüedad del fenómeno religioso

 

 

Escenario de una Iglesia de la predicación

 Descripción

Centralidad de la Palabra: “La Iglesia es institución. El primer escenario describió su triunfo. La Iglesia es Espíritu. El segundo escenario captó su expresión en el carismatismo. La Iglesia es palabra. Este nuevo escenario girará en torno a la palabra. La palabra se relaciona con el aspecto doctrinal, el acontecimiento, la predicación, la enseñanza. En este escenario la catequesis, la teología, la evangelización y el anuncio misionero ocuparán el papel central. Se buscará, para el fiel, la profundización de su fe por la vía del saber. A los de fuera, se les anunciará la revelación de Dios. Para los que abandonaron la Iglesia, se pensará en una nueva manera de evangelizarlos.” (75).

De la Iglesia de cristiandad a la Iglesia evangelizadora

Elementos internos de la Iglesia

Misión y evangelizacón

El estudio de la Biblia

El estudio de la teología

Fides et ratio

La evangelización de la esperanza

La catequesis

La liturgia

Los movimientos laicales

Apostolado de la inteligencia

El fenómeno religioso y carimático

El diálogo religioso

La espiritualidad

La vida religiosa

Las vocaciones

La teología moral

El derecho canónico

Relación entre verdad y amor

Relación con el mundo exterior

Confrontación con el neoliberalismo globalizado

Los medios de comunicación

Retos pastorales

Plausibilidad del escenario

Positiva

La sociedad del saber

El mundo de la informática

Pluralidad de las ofertas religiosas

Negativa

Oposiciones de los grupos espiritualistas

Confrontación con la postmodernidad

Obstáculo de las instituciones eclesiásticas

Apreciación teológica

 

 

Escenario de una Iglesia de la praxis liberadora

 Descripción

Características generales: La Iglesia en América latina desde los tiempos de Medellín ha reforzado y profundizado su opción por los pobres. En este escenario, continuará en esa línea con todas las modificaciones que trajeron los nuevos tiempos. Influirá en las expresiones dogmáticas de la fe, a las que dará nueva comprensión. Las dejará intactas en la ortodoxia, mas formulará nuevas interpretaciones. Trasladará la centralidad de la moral de lo sexual y familiar hacia el campo social. La introducción del pobre en la Iglesia, producirá cambios profundos en su organización. Las pesadas estructuras parroquiales serán sustituidas por las ágiles comunidades de base. Se situará más decididamente al lado de los oprimidos, auscultará sus ansias de liberación y alimentará la fe en ese proceso. Será la Iglesia de la praxis, de los pobres y de la liberación que desde la década de los 60 ha tratado de encontrar su carta de ciudadanía en nuestro continente.” (104).

Elementos internos de la Iglesia

La lectura popular de la Biblia

La teología de la liberación

La utopía y los conflictos paradigmáticos

La Iglesia de CEBs (con CEBs y de CEBs)

Red de comunidades

La catequesis

La inculturación

Conflictos en el modo de entender la evangelización

El sincretismo

Las celebraciones

Las liturgias afro

Mayor presencia del laico en la liturgia

Los movimientos

El papel del laico

El clero y su formación

Vida religiosa

Las vocaciones

La Doctrina Social

La moral social

Relación con el mundo exterior

El mundo económico

Aspecto político-ideológico

La cultura del individualismo

La relación con los medios

Tensión con el mundo religioso

Relación con la religiosidad popular

Plausibilidad del escenario

Positiva

La tradición de Medellín y Puebla

La iglesia de los mártires

Los pilares de la Iglesia de la liberación

El vigor de las CEBs

Negativa

La crisis de las izquierdas y del socialismo

La postmodernidad

 

Conclusión

          La historia nunca está cerrada, pero tampoco abierta arbitrariamente hacia cualquier posibilidad. Toda posibilidad necesita encontrar puntos de apoyo. Si en un juicio crítico deseamos un escenario, nos toca favorecer las condiciones de su viabilidad. En el momento presente, me parece que los dos primeros escenarios gozan de mayor probabilidad, aunque personalmente juzguemos los dos últimos como más afines con la propuesta evangélica.

 

 

 

 

 

 

 

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