America, Argentina
Categoría padre: Artículos por autor Categoría: Oscar A. Campana

Rafael Tello, Lucio Gera

y el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo[1]

 

Oscar A. Campana

 

Introducción

En 2011, haciendo un curso de posgrado sobre la teología argentina en la Facultad de Teología de la Universidad Católica Argentina, uno de los docentes recordó que el padre Rafael Tello decía que nunca había firmado ningún documento del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, poniendo este hecho (este no-hecho, en realidad) como argumento de su no pertenencia al mismo.

Diversos escritos en homenaje a Lucio Gera omiten o silencian dicha pertenencia[2]. Frente a su reciente muerte, ocurrida en agosto pasado, alguien me refirió el testimonio del mismo Gera en el sentido de que nunca adhirió formalmente al Movimiento.

Cualquiera de los curas que por aquellos difíciles años pertenecieron al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo se sentiría, cuanto menos, afectado por la negación de la participación en el mismo de figuras de la estatura de Rafael Tello y Lucio Gera. O expresado de otra manera: si a cualquiera de aquellos curas uno les preguntara, a boca de jarro, si Gera y Tello fueron del Tercer Mundo, responderían con un nítido, evidente y orgulloso “¡Sí! ¡Claro!”

Algunos elementos, siempre parciales, tal vez ayuden a despejar esta cuestión.

 

  1. La pertenencia al Movimiento

Visto a la distancia que da la historia, tal vez sea difícil entender la sustancia de la “pertenencia” al Movimiento. Quizás la importancia otorgada a la “firma” parte del hecho fundacional del Movimiento, que fue la carta de adhesión al Manifiesto de los 18 Obispos del Tercer Mundo, un documento casi mítico de la era postconciliar, que en 1967 suscitó el apoyo de innumerables mentes y corazones. Cerca de 300 sacerdotes de Argentina la firmaron[3]. A partir de ese disparador, muchos curas comenzaron a juntarse y darle forma, en los hechos, a lo que terminaría siendo el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo.

Como el Movimiento desplegó su actividad, entre otros caminos, a través de “declaraciones” que se firmaban y enviaban a la prensa y/o a las autoridades cívico/militares o eclesiásticas, el hecho mismo de “firmar” adquirió una importancia destacada[4]. Pero hubo curas que no firmaron documentos y sin embargo participaron de algunos de los encuentros nacionales o regionales del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, o de algún “gesto” público en alguna ciudad, o fueron perseguidos, calumniados, presos, muertos o desaparecidos por su vinculación al Movimiento.

Pertenecer al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo no era algo encorsetado, definido y tabulado, ni tenía instancias “formales” de adhesión. Y una de las formas más significativas de pertenencia fue la de aquellos que se convirtieron en inspiradores, hombres de consulta, referentes éticos, “intelectuales orgánicos” del Movimiento. Ese fue el lugar, sin dudas, que ocuparon Tello y Gera en aquellos tiempos. De ese lugar habla el rol jugado por Tello en los debates del clero porteño de 1971, al que nos referiremos más adelante. O de ese lugar habla, por ejemplo, la participación de Gera en uno de los encuentros del Movimiento con la exposición “¿La Iglesia debe comprometerse en lo político?”[5]. Como lo reconoce Enrique Bianchi en nota al pie en su tesis de licenciatura: “en esos tiempos [Tello] asesoraba a los sacerdotes del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo”[6]. La afirmación es válida si entendemos que el “asesoramiento” no reflejaba el lugar de un “consultor externo” sino que era una forma destacada de participación y pertenencia.

 

  1. Los escritos

Otra dimensión en donde rastrear la presencia de Lucio Gera y Rafael Tello en el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo es el de los escritos, tan abundantes por aquellos años. Ponemos sólo algunos ejemplos.

En noviembre de 1969 Juan Carlos Onganía, desde 1966 dictador y jefe del golpe de estado conocido como “revolución argentina”, decide “consagrar la Nación al Inmaculado Corazón de María”. El Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo reacciona frente a este hecho a través de una “Carta del Secretariado” y de un “Documento”[7]. Según el indiscutible testimonio de Domingo Bresci, el texto del “documento” fue redactado, a partir de diversos aportes, por el propio Lucio Gera.

Al año siguiente, ya instalada la polémica sobre el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo en el centro de la escena eclesial y social, aparece una publicación con un escrito del padre Gera[8]. El valor extra de este texto –de carácter fuertemente profético– es haber sido recopilado en el primer tomo de sus escritos, lo que supuso el explícito reconocimiento de Gera sobre su autoría[9]. No nos debiera llamar la atención en este escrito el permanente uso que Gera hace de la primera persona del plural: “Se proponen, a continuación, algunas líneas de reflexión que nos han acompañado en esta toma de posición. […] Nuestra postura solidaria al proceso de liberación del hombre ha surgido de nuestra conciencia sacerdotal […] A esta grandeza de espíritu nos desafía la historia”.

Mucho más esquivo con la escritura, algo puede decirse, también, de Rafael Tello. En 1975 aparece en Buenos Aires la obra El pueblo. ¿Dónde está?, con la autoría colectiva del “Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo Capital Federal”. El escrito refleja el fruto de un seminario “desarrollado a lo largo del año 1974 […] cuyo tema fue precisamente el ‘Pueblo’”. Dicho “seminario” tuvo como partícipes a algunos miembros del Movimiento de Capital Federal y “a algunos laicos”[10]. Desde el primer momento nadie puso en duda que la sustancia de las ideas expuestas en el libro era, fundamentalmente, de Tello, el principal protagonista de aquel seminario que tuvo su amanuense en el padre Jorge Vernazza[11]. Esto es tan así que la obra es referida muchas veces a su pensamiento[12]. En aquel curso de la Facultad de Teología mentado al comienzo de esta nota la obra aparecía en la bibliografía referida a Rafael Tello en el apartado “contexto socio-histórico, eclesial y teológico”. Y en la tesis de licenciatura de Enrique Bianchi la obra aparece en el apartado de las “obras atribuidas al autor”[13].

 

  1. Vínculos e influencias

Dos hechos, entre muchos otros, confirman la vinculación de Tello y Gera con el Movimiento.

En el mejor estudio escrito hasta ahora sobre el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, su autor nos cuenta que “a Leonardo Castellani recurren al menos dos obispos, varios sacerdotes y laicos para que emita un veredicto sobre las publicaciones del MSTM, en especial las de Lucio Gera[14]. Ese veredicto, para el cual el autor de El ruiseñor fusilado tuvo que leer “ese paquete que me mandaron de literatura terciomúndica”, tuvo como fruto la publicación del artículo “Tercer Mundo”[15]. Con un estilo áspero e hiriente, alejado del debate teológico y desprovisto de toda caridad, el padre Castellani la emprenderá contra Gera, a quien acusa de utilizar un lenguaje que parece “mal alemán mal traducido” y a quien “podrían nombrarlo Director-Fundador Honorario de Primera Plana y Panorama”, algunas de “las revistas judaicas de la Argentina”[16]. No será la única vez que la crítica a los curas al Tercer Mundo –en esta caso centradas en Gera– termine en el antisemitismo. De la abundancia del corazón…

La polémica desatada por los curas del Tercer Mundo a lo largo de 1970[17] estuvo en la base del debate del clero porteño sobre el Movimiento llevado a cabo, por iniciativa de Juan Carlos Aramburu, a lo largo de seis reuniones en 1971. Aquel debate constituye una experiencia inédita en la Iglesia postconciliar sobre la que aún debiera investigarse y escribirse. “Las reuniones se organizan como disputatio, con exposiciones de fiscal y defensa, discusiones generales, exposiciones teóricas, especialistas, redacciones de proposiciones de acuerdo entre las partes, invitación al voto sobre las proposiciones logradas en el consenso. El fiscal fue Julio Meinvielle, el defensor Jorge Vernazza […] Ambas partes, a través de hombres de primera línea, había llegado a formular la discusión en términos de una disputa teológica […] Hubo exposiciones generales a cargo de… Ramón [sic] Tello”[18]. Por medio de sus roles de moderador y sintetizador de los debates, Tello ayudó, sutilmente, a evitar la condena eclesiástica del Movimiento que se habían propuestos los sacerdotes representados por el fiscal Meinvielle[19].

Sólo agreguemos, en este apartado, que los motivos que llevaron a Lucio Gera y Rafael Tello a sufrir distintos tipos de censura[20] no se explican sólo por su vinculación al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, pero sin lugar a dudas no hacen caso omiso de la misma. En última instancia, Tello y Gera compartían el mismo espíritu y líneas de acción que innumerables curas del Movimiento. Y así eran visualizados por sus críticos.

 

  1. Un testimonio contundente

El gobierno de facto encabezado por el teniente general Juan Carlos Onganía y su “revolución argentina”, la quintaesencia del nacionalismo católico (y liberal), fue el primer intento sistemático de aplicación de la ideología de la seguridad nacional en nuestro país. “¿Cómo es que unos curas venían a poner en cuestión a dicho gobierno católico?”, parece preguntarse –refiriéndose al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo– quien aspiraba a ser el “Franco argentino”.

Escribe José Pablo Martín: “Hacia abril de 1969, el presidente militar J. Onganía llama a una entrevista a tres sacerdotes del movimiento, considerados líderes: Lucio Gera, Alberto Sily y Rafael Tello. La idea del general era que, así como él había ordenado internamente el ejército, la iglesia debía ordenar ‘su propia tropa’, para el bien del país. La entrevista no hizo sino confirmar la divergencia de apreciaciones de ideas.”[21]

Lucio Gera y Rafael Tello ya no están entre nosotros. Por eso recurrí al testimonio de Alberto Sily. Literalmente, Alberto me escribió: “Oscar: te confirmo la realización de esa reunión. Por lo que ahora todavía puedo recordar es que el núcleo de la conversación fue sobre la Iglesia. No fue fácil. Lucio llevó la mayor parte y hubo que decirle claramente [a Onganía] que la Iglesia no es lo que él creía ni lo que decía que debía hacer. A Tello no le faltó oportunidad para intervenir con algunas de sus claras y profundas ironías. Por mi parte intenté hacerle entender que el símbolo de la cruz y la espada ya era anacrónico y que no poco mal y confusión había causado”[22]. La reunión se realizó en la Ciudad de Buenos Aires, en el Edificio Libertador. Queda claro de qué lado estaban los invitados.

 

  1. Palabras finales

¿Por qué Rafael Tello y Lucio Gera, a través de sus dichos sobre la no-firma o la no-adhesión-formal al Movimiento, parecían insinuar su no-pertenencia al mismo? Muchas hipótesis y conjeturas podrían hacerse al respecto. Pero no parece prudente ni respetuoso, creo, adentrarse en la psicología de los personajes, sobre todo cuando en la reconstrucción de la propia memoria existieron hechos tan traumáticos como la dictadura de 1976 con todas sus secuelas de desapariciones, muertes, distanciamientos y desgarros internos. Este terreno tan íntimo y delicado permanece decididamente excluido de los alcances de esta nota.

Habrá quien pueda preguntarse qué tan importante es el debate en torno la pertenencia o no de Rafael Tello y Lucio Gera al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo. Mi primera respuesta sería la de la fidelidad a los hechos históricos, a la que esta nota ha querido colaborar. En segundo lugar, debo reconocer que me preocupa cierto dispositivo que tiende a edulcorar la memoria de algunos personajes decisivos de los años ’60 y ’70[23]. En tercer lugar, creo que el no reconocimiento o el ocultamiento de una historia no afectan sólo a Tello y Gera sino también a quienes se sintieron iluminados y acompañados por su palabra, su compromiso y su testimonio.

 

Seguramente, muchos de los que lean estas líneas encontrarán en su propia memoria y entre sus papeles más elementos que testifiquen en la misma dirección en la que lo hace este breve escrito[24]. Y sin lugar a dudas mucho, mucho más podría decirse…

Quien quiera, puede seguir pensando y diciendo que Tello y Gera no pertenecieron al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, como si esa pertenencia fuera dudosa, vergonzante o los excluyera de la comunión eclesial. Pero la memoria, los testimonios y los documentos ¡de tantos! seguirán diciendo lo contrario.

Eppur si muove!

 

Fuentes utilizadas (por orden cronológico)

 

L. Gera, “¿La Iglesia debe comprometerse en lo político?”: Enlace 7 (1969) 2-10.

L. Gera y G. Rodríguez Melgarejo, “Apuntes para una interpretación de la Iglesia en Argentina”: Víspera 15 (1970) 59-88.

D. Bresci y L. Gera, Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo. Crónica. Documentos. Reflexión, Buenos Aires 21970.

Obispos argentinos y Sacerdotes del Tercer Mundo, Polémica en la Iglesia. Documentos de Obispos argentinos y Sacerdotes para el Tercer Mundo 1969-1970, Avellaneda 1970.

D. Bresci (recop.), Actas de las reuniones del clero porteño de 1971, Inédito.

Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo Capital Federal, El pueblo. ¿Dónde está?, Buenos Aires 1975.

J. Vernazza, Para comprender… Una vida con los pobres: los curas villeros, Buenos Aires 1989.

J. P. Martín, Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo. Un debate argentino, Buenos Aires 1992.

D. Bresci, Documentos para la memoria histórica. Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, Buenos Aires 1994.

G. Rodríguez Melgarejo, “El don de una vida”: R. Ferrara y Carlos Galli (ed.), Presente y futuro de la teología en Argentina. Homenaje a Lucio Gera, Buenos Aires 1997, 40-53.

Editores, “Itinerario de una vida”: AA. VV., Juntos en su memoria, Buenos Aires 1997, 9-13.

M. González, La reflexión teológica en Argentina 1962-2004. Apuntes para un mapa de sus relaciones y desafíos hacia el futuro, Córdoba 2005.

L. Gera, “Reflexión”: V. Azcuy, C. Galli y M. González (Comité teológico-pastoral), Escritos teológico-pastorales de Lucio Gera, 1: Del preconcilio a la Conferencia de Puebla (1956-1981), Buenos Aires 2007, 579-603.

V. Azcuy, “Una biografía teológica de Lucio Gera”: V. Azcuy, C. Galli y M. González (Comité teológico-pastoral), Escritos teológico-pastorales de Lucio Gera, 1: Del preconcilio a la Conferencia de Puebla (1956-1981), Buenos Aires 2007, 23-57.

E. C. Bianchi, Pobres en este mundo, ricos en la fe. La fe de los pobres de América Latina según Rafael Tello, Buenos Aires 2012.

 

 

 

[1] Una versión de este artículo saldrá publicada en Vida Pastoral 314 (2013).

[2] Ver G. Rodríguez Melgarejo, “El don de una vida”: R. Ferrara y Carlos Galli (ed.), Presente y futuro de la teología en Argentina. Homenaje a Lucio Gera, Buenos Aires 1997, 40-53; Ed., “Itinerario de una vida”: AA. VV., Juntos en su memoria, Buenos Aires 1997, 9-13; V. Azcuy, “Una biografía teológica de Lucio Gera”: V. Azcuy, C. Galli y M. González (Comité teológico-pastoral), Escritos teológico-pastorales de Lucio Gera, 1: Del preconcilio a la Conferencia de Puebla (1956-1981), Buenos Aires 2007, 23-57.

[3] Entre ellos Lucio Gera: ver D. Bresci, Documentos para la memoria histórica. Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, Buenos Aires 1994, 36.

[4] Alguna vez el ya fallecido Gustavo Vietti –sacerdote de la Arquidiócesis de Santa Fe, luego vicario general de la Diócesis de Viedma, profesor en la Facultad de Teología– me compartió su convicción de que aquellas firmas de juventud habían bloqueado su posible acceso al episcopado… No lo contaba con pesar.

[5] Enlace 7 (1969) 2-10.

[6] E. C. Bianchi, Pobres en este mundo, ricos en la fe. La fe de los pobres de América Latina según Rafael Tello, Buenos Aires 2012, 38.

[7] Ver Bresci, Documentos para la memoria histórica, 89-94.

[8] L. Gera, “Reflexión teológica”: D. Bresci y L. Gera, Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo. Crónica. Documentos. Reflexión, Buenos Aires 21970, 123-158.

[9] Ver L. Gera, “Reflexión”: Azcuy, Galli y González, Escritos 1, 579-603.

[10] Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo Capital Federal, El pueblo. ¿Dónde está?, Buenos Aires 1975, 9.

[11] Ver J. P. Martín, Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo. Un debate argentino, Buenos Aires 1992, 233; J. Vernazza, Para comprender… Una vida con los pobres: los curas villeros, Buenos Aires 1989, 53.

[12] Ver, por ejemplo, M. González, La reflexión teológica en Argentina 1962-2004. Apuntes para un mapa de sus relaciones y desafíos hacia el futuro, Córdoba 2005, 84.

[13] Bianchi, Pobres en este mundo, ricos en la fe, 252.

[14] Martín, Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, 252; el subrayado es nuestro.

[15] Tiempo político 4 (1970) 5-6.

[16] Martín, Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, 255.

[17] Ver Obispos argentinos y Sacerdotes del Tercer Mundo, Polémica en la Iglesia. Documentos de Obispos argentinos y Sacerdotes para el Tercer Mundo 1969-1970, Avellaneda 1970.

[18] Martín, Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, 256; el subrayado es nuestro.

[19] Ver las “Actas de las reuniones del clero porteño de 1971” recopiladas por Domingo Bresci, material inédito, en posesión de Marcelo González y Oscar Campana.

[20] En el caso de Gera, la explícita prohibición a hacerse presente en varias diócesis del país luego del escrito compartido con el hoy obispo de San Martín, Guillermo Rodríguez Melgarejo (“Apuntes para una interpretación de la Iglesia en Argentina”: Víspera 15 (1970) 59-88). En el caso de Tello, la “renuncia” al cuerpo docente de la Facultad de Teología y el retiro de las licencias ministeriales llevado a cabo por el arzobispo de Buenos Aires, Juan Carlos Aramburu, tras el intento en marcha por crear un espacio de formación sacerdotal para las vocaciones surgidas en medios populares.

[21] Martín, Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, 34; el subrayado es nuestro.

[22] Correo electrónico del 12/09/12.

[23] Dispositivo como el que a veces parece ponerse en marcha, por ejemplo, en casos como el de Eduardo Francisco Pironio o en el de Carlos Mugica.

[24] Agradezco muy especialmente las consultas hechas a dos testigos destacados de aquellos años, Alberto Sily y Domingo Bresci.

Visitas: 3400

Lecturas sugeridas

Encuentro Nacional 1997/2…

DECLARACIÓN DE LOS PARTICIPANTES DEL 11er. ENCUENTRO NACIONAL DE SACERDOTES 85 sacerdotes…

Contacto via Mail…

Te invitamos ponerte en contacto con nosotros a través de:   tps://www.facebook.com/GrupodeCur…

DEL MOVIMIENTO DE JESÚS A LA IGLESIA CRISTIANA…

DEL MOVIMIENTO DE JESÚS A LA IGLESIA CRISTIANA   Ensayo de exégesis sociológica del cristianism…

Videos Documentales…

Angelelli, La Palabra Viva Documental dirigido por Fernando Spiner y Victor Laplace, sobre el Padre…

Nos Visitaron:   Amigos

Tenemos 24 visitantes y ningun miembro en Línea