America, Argentina
  • + Ultimos 2 Mensajes Emitidos

    NUESTRA SOLIDARIDAD CON BOLIVIA

    (Comunicado del Grupo de Curas en la Opción por los Pobres)



    Queremos expresar nuestra incondicional solidaridad con el pueblo boliviano. Bolivia ha sufrido un golpe de Estado. El gobierno de nuestro país puede buscar los eufemismos que quiera, pero de eso se trata: de un golpe de Estado. Estamos consternados. Pensamos que no volveríamos a ver en América Latina lo que nuevamente contemplamos: la voluntad popular pisoteada por intereses foráneos en oscura complicidad con minorías de nuestros países que no quieren renunciar a sus privilegios de clase, sembrando el odio como respuesta al crecimiento en dignidad de las clases populares.

    Gobiernos populares, como el de nuestro hermano Evo Morales, socavados por aquellos a los que no les interesa el sueño colectivo de nuestros pueblos. No les interesa la distribución de la riqueza. Sólo los desvelan sus negocios que depredan la Madre Tierra y proponen un mundo injusto que defienden con la fuerza de las armas.

    Nos entristece saber que estos golpistas se nutren del fundamentalismo religioso. Pronuncian el nombre de Dios y actúan sembrando muerte. Nos avergüenza que un miembro de la Iglesia de Cristo (Luis Fernando Camacho) encabece esta sedición con la Biblia y el Rosario en la mano, persiguiendo y despreciando a los indígenas y a los pobres. Nos entristece que la misma jerarquía de nuestra iglesia en Bolivia no defienda a un gobierno democráticamente elegido y no tome partido por aquéllos a los que Jesús llama “los preferidos de mi Padre”.

    América Latina gime. El continente más desigual del mundo lucha por su liberación en la esperanza de sus pueblos y de sus pobres. México eligió otra alternativa, Chile despertó, Brasil celebra la libertad de Lula, Argentina tiene una nueva esperanza… Aquí y allá aparecen noticias que nos alientan. Pero al mismo tiempo, como lo marcan estos tristes acontecimientos de Bolivia, parece que quieren volver a abrir las venas de nuestra Patria Grande.

    Contactos:
    P. Félix Gibbs: +54 9 11 5793 4950; P. Ignacio Blanco: +54 9 11 3185 4724; P. Guillermo Fernández Beret: +54 9 380 428 6596

     

     

    Secretariado del Grupo de Curas en la Opción por los Pobres,
    11 de noviembre de 2019

    www.curasopp.com.ar
    https://www.facebook.com/GrupodeCuraseOPP
    Twitter @GrupoCurasOPP

    (22)

    UN NUEVO GOBIERNO, MOTIVO PARA LA ESPERANZA

    “La esperanza de los humildes, no quedará defraudada” (Salmo 9)

    Un nuevo gobierno, votado por la mayoría popular el pasado 27 de octubre, asumirá el próximo 10 de diciembre. Alberto y Cristina representan una nueva esperanza para la Patria, porque supieron vencer intereses sectoriales o partidarios, privilegiando la unidad de quienes representan una política que pone nuevamente su prioridad en la vida de nuestro pueblo y en valores como la solidaridad y la justicia.

    El pueblo argentino ha puesto un límite al avance neoliberal que siembra violencia en la región por la desigualdad que genera. Con razón alguien supo expresar que el estallido social en Chile puede compararse con el “estallido popular en las urnas” argentinas, primero el 11 de agosto y luego el domingo 27.

    Celebramos la reacción de nuestros pueblos ante el avance de la avaricia.

    Celebramos este despertar de nuestros pueblos que pone un freno a los que pregonan crecimiento sin equidad; a los que enseñan la meritocracia sin solidaridad alguna hacia los más frágiles; a los que sacralizan el individualismo dando la espalda a los proyectos colectivos.

    Desde el comienzo de esta pesadilla en Argentina, allá por 2015, fuimos críticos a este proceso que ha empobrecido la patria. No nos consideramos profetas, sólo intentamos una lectura creyente y desde los pobres de las políticas que siempre fueron en contra de los intereses de nuestro pueblo. Era cuestión de honrar la memoria de nuestra historia para darse cuenta que asistíamos a un nuevo ciclo de políticas antipopulares que nos llevaría a un nuevo desastre, agudizando la concentración de la riqueza.
    Hoy tenemos razones para la esperanza.

    No somos ingenuos: nos esperan tiempos durísimos por el endeudamiento asumido irresponsablemente y por el progresivo deterioro del tejido social.

    Pero somos hombres de esperanza porque creemos en el Dios de la Vida y en la fuerza del pueblo y de los pobres.
    Queremos sumarnos a esta reconstrucción de la esperanza.

    Secretariado del Grupo de Curas en la Opción por los Pobres
    28 de Octubre de 2019

    (197)

     

Categoría padre: ROOT Categoría: Mensajes del Grupo

Mensaje a nuestro pueblo

al concluir el 20° encuentro anual de los curas en la Opción por los Pobres


Como curas en la opción por los pobres, nos hemos reunido en nuestro 20° encuentro anual. Hemos compartido nuestras experiencias, alegrías y dolores. Hemos mirado nuestra vida, y el caminar "andando nomás" junto al pueblo sufrido y sufriente del que somos parte y hermanos. Hemos mirado también los dolores cotidianos de las multitudes de hermanas y hermanos de nuestros pueblos, barrios, y comunidades. Sabemos y vivimos a diario sus lágrimas y sus causas, y conocemos los dolores, tantas veces silenciados por la publicidad oficial, por las prebendas o el clientelismo, el punterismo o la explotación. Sabemos que esas causas muchas veces tienen nombre y apellido, tienen residencia local o extranjera, y tienen bendición de autoridades o instituciones.

+ no aceptamos ni creemos en las razones económicas y fundamentalistas que siguen sumiendo al mundo en la inseguridad cotidiana de la guerra, que siempre es fratricida, y siempre provoca víctimas entre los pobres y los más débiles: en Irak, en Afganistán, en el Líbano y en el desangrado continente africano; creemos que la paz con justicia y el respeto por la dignidad de los pueblos es un camino arduo y genuino de solidaridad universal;

+ no aceptamos ni creemos en la sistemática presión patoteril de los "dueños del mundo" que amenazan países, engendran leyes, provocan acuerdos desiguales, y violan la paz; creemos que si una voz debe escucharse doblemente como clamor que sube al cielo, es la voz de las víctimas, los explotados y nos amenazados;

+ no aceptamos ni creemos en aquellas voces internas que sólo miran su propio interés sin mirar el bien común, y el bienestar de los más pobres: envenenando suelos con cianuro, arsénico o pesticidas, contaminando ríos, apropiándose de tierras usurpadas a los legítimos dueños originarios, o monopolizando el agua y la biodiversidad, que son propiedad de todo el pueblo; creemos que el bien común, y especialmente el bien de los pobres debe ser el motor que mueva la sociedad y garantice un futuro y una tierra para todos;

+ no aceptamos ni creemos en el "imperialismo internacional (y nacional) del dinero", y la prosecución del único criterio idolátrico del lucro a cualquier costo; creemos que la fraternidad es un bien muy superior, y que es auténtica garantía de paz y dignidad;

+ no aceptamos ni creemos en la manipulación de la política para provecho personal, para acaparar más y más poder, o para encarar una oposición sistemática, y no para buscar exclusivamente el bien del pueblo; creemos que la voz de los pobres -que no es la palabra de las encuestas- y la  respuesta a sus clamores, debe ser el punto de partida de toda palabra y acción política;

+ no aceptamos ni queremos la reaparición de sectores defensores del genocidio y la dictadura, aunque lo hagan con una constitución en la mano; creemos que la memoria es base sólida para nuestro presente y para gestar nuestro futuro con plena vigencia del respeto a los derechos humanos;

+ no aceptamos ni creemos en los reclamos de "mano dura" en nombre de la seguridad, que ignoren la inseguridad de la desocupación, del desamparo de la salud, de la impunidad de la droga, de la crueldad del "gatillo fácil"; la violencia de las nuevas desapariciones y los crímenes impunes; y los reclamos que no juzguen con la misma mirada cuando las víctimas son los chicos pobres de nuestros barrios o pueblos; creemos que la paz es fruto de la justicia, y por tanto, la búsqueda empecinada por una verdadera justicia social e igualdad estarán en el origen de la verdadera seguridad y la paz;

+ no aceptamos ni queremos la injusta y creciente distribución de la riqueza, en la que -aunque nominalmente disminuya la desocupación- el salario no alcanza para cubrir las mínimas necesidades básicas, y donde "hay ricos cada vez más ricos a costa de pobres cada vez más pobres"; creemos que donde hay una necesidad hay un derecho, y la justa distribución de la riqueza es el paso primero para que nazca la verdadera justicia social;

+ no aceptamos ni creemos en la idolatría de la propiedad privada, y reafirmamos que esta no es un derecho absoluto ya que creemos que "sobre toda propiedad privada grava una hipoteca social";

+ no aceptamos ni queremos la sistemática cooptación de las más legítimas luchas y reclamos, en los barrios, organismos y sindicatos, pretendiendo que no es genuino cualquier reclamo que no sea gestado por el ejercicio casi monopólico del poder; y creemos que el disenso, la tolerancia y el verdadero diálogo son las bases fundamentales para crecer como país en respeto y fraternidad.

Sabemos que la lucha por la vida es difícil porque son muchos los ministros de la muerte, pero sabemos que las huellas de los mártires de ayer y de hoy nos señalan un camino seguro de fidelidad y testimonio. La imprescindible memoria de tantas y tantos que dieron su vida por Jesús y por el pueblo son auténticos mojones en el camino. No olvidamos a laicos, catequistas, religiosos, pastores, curas y obispos que dieron su vida, que fueron matados para que desapareciera su testimonio. A los 30 años de sus martirios, no podemos ni queremos olvidar la "memoria subversiva" de Enrique Angelelli, de Ponce de León, de Carlos  y Gabriel, de Léonie y Alice, de Wenceslao Pedernera y Mónica Mignone, de Mauricio López y Elizabeth Käsemann, entre otros; ellos son testigos que hoy nos guían, una huella que desde hace 30 años nos señalan caminos. Pretendemos ver en ellos una voz de Dios que guía a su Iglesia, y a nosotros curas, por un camino que queremos reconfirmar de estar entre los pobres y ser "Iglesia de los pobres". Al reunirnos en nuestro 20° encuentro nacional de curas, queremos repetir con tantos y tantas que "otro mundo donde quepan muchos mundos es posible", "otra Iglesia es posible" y otra vida para todos, es posible. Y necesaria.

Florencio Varela, 24 de agosto de 2006

 

Visitas: 1712

Lecturas sugeridas

Libros

Libros…

Aquí presentamos Libros que compañeros ofrecen para compartir, son para  descargar, y el formato…

Mensaje a la sociedad y las comunidades sobre el Obispo Castrense…

Mensaje a la sociedad y las comunidades (Grupo de curas en Opción por los Pobres)   El p…

Encuentro Nacional 2003 a las Comunidades y a la Prensa…

Mensaje para nuestras comunidades Como todos los años, nos hemos reunido sacerdotes de diferen…

As CEBs Vão bem…

As CEBs Vão bem, obrigado Luiz Alberto Gómez de Souza, Rio de Janeiro   Afirmações discutívei…

Nos Visitaron:   Amigos

Tenemos 35 visitantes y ningun miembro en Línea